Cabo Verde

El archipiélago de Cabo Verde está formado por diez islas (nueve habitadas y una desierta) y ocho islotes, que en conjunto comprenden una superficie de 4.033 km².

Dispuestas en forma de media luna creciente, las islas se sitúan en el océano Atlántico, al sur de las Canarias y a unos 640 km. de Dakar.

Las islas se clasifican en dos grupos según su posición respecto a los vientos: las de "a Sotavento" (Maio, Santiago, Fogo y Brava) y las de "a Barlovento" (Santo Antão, São Vicente, São Nicolau, Santa Luzía, Sal y Boa Vista).

El clima es subtropical templado seco, con una temperatura media anual de 25 º C. La época de lluvias va de julio a octubre con una media de 123 mm anuales

 

 

Como moverse

 

Cabo Verde está formado por diez islas y siete islotes, con una superficie total de 4.033 kilómetros cuadrados, algo así como Mallorca e Ibiza juntas. Situado en el océano Atlántico, entre los paralelos 15 y 17 de latitud norte, el punto más oriental se encuentra a 445 kilómetros de la costa de Senegal. Geográficamente, las islas se dividen en orientales y occidentales, siendo las primeras las más cercanas al continente africano: Sal, Boavista y Maio, todas ellas caracterizadas por su perfil llano y sus playas arenosas. Las islas orientales –Santiago, Fogo, Brava, Santo Antão, São Vicente, São Nicolau y Santa Luzia– son, sin embargo, montañosas. No obstante, administrativamente se las divide en islas de Barlovento e islas de Sotavento. El grupo de Barlovento engloba las de Santo Antão, São Vicente, São Nicolau, Sal, Boavista y Santa Luzia. Las de Sotavento son: Maio, Santiago, Fogo y Brava. Para moverse por el archipiélago las mejores opciones son:

En avión . Una vez en Sal se puede viajar a las otras islas en avión. TACV oferta air pass con dos, tres, cuatro o cinco cupones. Conviene, no obstante, reservar con antelación los vuelos, ya que los aviones, de escasa capacidad, suelen ir llenos. TACV pone como condición para expedirlo haber hecho el tramo internacional hasta Cabo Verde en uno de sus aviones y adquirir el air pass en la misma oficina donde se ha adquirido el billete internacional. El precio, entre el 1 de julio y el 15 de septiembre, es de 139 € para el air pass de dos cupones. El de tres cuesta 187 €. El de cuatro, 214 €. Y el de cinco, 257 €. A partir de aquí, cada cupón adicional cuesta 32 €.

 

En barco . La otra alternativa es saltar de una a otra isla en barco, medio que es el único, por ejemplo, para ir a Brava y Santo Antão. No obstante, este medio requiere mucho tiempo ya que, a la lentitud del transporte, se une que las islas sufren a menudo la furia del Atlántico y se producen retrasos y cancelaciones, sin olvidar los desagradables mareos.

 

En el interior de las islas. Aunque es posible alquilar coches, es más recomendable, e incluso más económico, contar con los servicios de un taxi. Eso sí, es absolutamente imprescindible concretar el precio del trayecto antes de la salida y dejar claro el recorrido que se quiere hacer y el tiempo que se quiere contar con su servicio. Se puede y se debe regatear. Los hiatas, autobuses locales que unen las diferentes localidades y, dentro de las grandes ciudades, los distintos barrios de éstas, son medios económicos pero imprevisibles. Si decide usarlos, ármese de paciencia.

 

Clima

Calificado de tropical seco, la principal característica es la poca variación de las temperaturas a lo largo de todo el año y las escasas precipitaciones. De hecho, el sol es omnipresente una media de 330 días al año, según las estadísticas, y las escasas lluvias se suelen concentrar entre agosto y octubre. Por todo ello, los termómetros suelen oscilar en una estrecha franja durante los doce meses del año, que se sitúan entre los 23 y los 25 grados centígrados de media anual, y rara vez superan los 30 grados. No obstante, en las zonas de mayor altitud las mínimas pueden bajar hasta los 10 grados. Las islas de Barlovento se ven sometidas en ocasiones a fuertes vientos. Uno de estos, el harmattan, procedente del vecino continente africano, provoca entre los meses de diciembre y abril lo que se conoce como bruma seca, fruto del polvo blanco de arena que llega del Sáhara.

 

Población

En las islas viven, aproximadamente, medio millón de caboverdianos, mientras un número ligeramente superior lo hace fuera del país, sobre todo en Estados Unidos y Europa. Como consecuencia de esta diáspora, la población que queda en Cabo Verde es muy joven y se calcula que más de la mitad tiene menos de 25 años de edad. Además, el reparto de la misma entre las islas es muy desigual, ya que la mitad de los 500.000 censados residen en la isla de Santiago. La segunda isla más populosa es São Vicente, mientras que Santa Luzia está deshabitada. Además, el 70 por ciento de su población es mestiza.

 

Idioma

Colonia portuguesa desde su descubrimiento en el siglo XV hasta 1975, es el portugués la lengua oficial que se utiliza en la administración y en los centros educativos. No obstante, la población utiliza sobre todo el criolu –criollo–, una amalgama de la lengua de la antigua metrópoli y numerosos términos africanos. No obstante, cada vez están más extendidos el inglés y, en menor medida, el francés, aunque en los principales centros turísticos, sobre todo en los complejos hoteleros de la isla de Sal, no es difícil encontrar gente que hable italiano e incluso hasta castellano.

 

Documentación

A los ciudadanos de la Unión Europea se les exige el pasaporte con más de seis meses de validez y un visado, que se gestiona en un máximo de tres días en el Consulado de Cabo Verde en Madrid (Capitán Haya, 51. Planta 4. Oficina 8. 28020 Madrid. ☎ 91 570 25 68). Cuesta 38,07 € y requiere una fotografía y rellenar un sencillo formulario. También se puede tramitar en el mismo aeropuerto de Sal.

 

Que llevar

La uniformidad térmica hace que el bañador y la ropa ligera e informal deben ocupar la mayor parte de nuestra maleta. A ello se debe unir un gorro, para evitar las insolaciones, y unas gafas de sol. También conviene llevar alguna prenda de abrigo si se tiene intención de subir a las tierras altas, donde las temperaturas pueden bajar bastante en las horas nocturnas. No olvide tampoco un buen protector solar. Por cierto, las caboverdianas no practican el top-less en las playas y no está bien visto que lo hagan tampoco las extranjeras.

 

Dieferencia horaria

Con respecto al horario de primaveraverano, son tres horas menos que en la Península y dos menos que en las islas Canarias. Con el otoño-invierno, la diferencia es de dos y una hora, respectivamente.

 

Seguridad

Cabo Verde tiene una baja criminalidad que, sin embargo, la llegada del turismo ha hecho repuntar en algunos lugares. Así, si hasta hace poco únicamente había que tomar ciertas precauciones –todas ellas de sentido común– en las dos principales ciudades del país, Praia y Mindelo, donde merodean gatunos (carteristas), en los últimos tiempos se han producido algunos robos de noche a extranjeros en las zonas más turísticas, como la zona de Santa María, en la isla de Sal. Por ello, conviene no llevar nunca grandes cantidades de dinero encima.

 

Moneda

La moneda local es el escudo caboverdiano (1 euro equivale a, aproximadamente, 110 escudos caboverdianos). Se puede cambiar en el aeropuerto, los bancos y los hoteles, aunque estos últimos ofrecen cambios ligeramente peores. Como el uso de tarjetas no está apenas extendido fuera de algunos hoteles y restaurantes, es conveniente viajar con suficiente dinero en efectivo para cambiar, aunque nunca una gran cantidad de golpe, ya que, a cambiarlo de nuevo a euros, se aplica una fuerte comisión. Existe el mercado negro de divisas, sobre todo en Praia, donde es habitual que a uno le ofrezcan cambio por el centro. Además, en numerosos establecimientos dejan pagar directamente en euros, aunque en algunos de ellos lo hacen al cambio de 1 euro = 100 escudos caboverdianos.

 

Que comer

Langosta, pez espada, lapas, pulpo, morenas, garopas… toda la despensa de las aguas atlánticas se consume a la parrilla. No hay que dejar pasar la oportunidad de probar el plato típico, la cachupa, guiso con frijoles y carne de cerdo o pescado, y cuyos sobras se aprovechan como desayuno friéndolas y añadiéndolas un huevo. Las frutas, como la banana, la papaya y el mango, son también deliciosas. Para beber, la cerveza local Coral es de buena calidad, quedando el licor autóctono, grogue, para los amantes de las bebidas fuertes.