Grecia, Paros.

La tercera isla en tamaño de las Cycladas, con 118 Km. de playas. Como todas las islas Cycladas, con la excepción de Santorini, que es un volcán, es una isla sin apenas vegetación, como el caparazón de una tortuga. 

 

 

 

Montañosa y plagada de playas de todos los tamaños, desde la más conocida a la más solitaria. Con grandes extensiones llanas y aptas para el cultivo. Posee dos grandes golfos naturales, el de Naussa y el de Parikia.

 

 

 

Los primeros habitantes de la isla fueron los carios que se instalaron allí en el mesolítico, sobre el 7.500 ~ 6.500 adC. En un islote, entre Paros y Antiparos, los arqueólogos han descubierto las más antiguas huellas de hábitat en las Cícladas (5.300 ~ 4.500 adC). Las islas de Paros, Antiparos y Despótico fueron ocupadas durante todo el periodo protocicladico (3.200 - 2.200). 

 

 

 

Los cretenses dominaron la isla durante la época minoica. Hicieron de ella un gran puerto estratégico. La leyenda cuenta que el rey Minos sacrificaba a las Gracias en Paros cuando le informaron del asesinato de su hijo Androgeo en Atenas. Él continuó el sacrificio, pero rechazó la corona que adornaba su cabeza y paró las música de las flautas rituales. Se explica así el carácter particular de los sacrificios a las Gracias en Paros en la antigüedad: sin coronas de flores ni música.

 

 

 

Androgeo había tenido dos hijos, Alceo y Esténélo, a quienes Minos habría establecido en Paros con sus tíos, los hijos que él había tenido con la ninfa Paria: Nefalión, Eurimedonte, Criseo y Filolao. Es así como la mitilogía explica la dominación minoica de la isla.

 

 

 

La leyenda dice que fue colonizada por Paros de Parrasia, que llevó a la isla una colonia de arcadios. Los supuestos nombres antiguos fueron Plateia (o Pactia), Demetrias, Zacinto, Hiria, Hileessa, Minoa y Cabarnis. Atenas envió una colonia de jonios que aportaron prosperidad y crearon colonias en Tasos, y la de Parion en el Helesponto.

 

 

 

 

 

Lo más destacado de Paros.

 

Su capital, Parikia, es el clásico pueblo cycládico, con sus pequeñas ermitas perdidas en sus callejuelas y sus molinos de viento en su puerto. Su calle principal, junto a este puerto, tiene numerosas tiendas y cafeterías donde discurre la vida cotidiana de la población. Su iglesia más importante, es la de la Santísima Virgen Catapoliani, una de las basílicas paleo cristianas más antiguas de Grecia, edificada por Constantino el Grande. Junto a ella se encuentra el pequeño, pero interesantísimo museo arqueológico. Desde el pueblo de Pounta, salen pequeñas embarcaciones que recorren en apenas diez minutos la distancia hasta la vecina isla de Antiparos, que aunque escasamente habitada posee quizás, según se dice, las mejores playas del Egeo. También es relevante un tipo de embarcación llamados Kaikia, en linea regular o excursión de un día a sus islas vecinas Naxos, Ios, Santorini, Mykonos y Sifnos.

 

 

A diferencia de las anteriores islas descritas, tiene un tráfico considerable de turistas pero no exagerado. Aunque hay numerosas zonas en la isla donde se puede permanecer lejos de la actividad turística, es idónea para unas vacaciones tranquilas en medio de la naturaleza. Habitada desde la prehistoria, su historia es relevante a partir de la civilización Micénica, posteriormente, en la cultura minoica o cretense y en las guerras médicas conoció su mayor apogeo.

 

 

 

Deberán visitar también los pueblos de Marmara, Marpesa, Piso Livadi, Drio, Costo y Lefkes, donde se suma la belleza de sus pueblos con la calidad y belleza de sus playas. En el pueblo de Molo, vayan a cualquiera de las tabernas pesqueras, donde comerán la cocina isleña más auténtica. En Prodromo el restaurante Tsisani y en Marpissa el Jarulas. El suave clima, las playas arenosas, las pintorescas localidades con la peculiar arquitectura cycládica de casitas encaladas en blanco, estrechas callejuelas rebosantes de flores y la belleza del entorno natural hacen de este lugar un rincón de ensueño para unas largas vacaciones de sol y playa.

 

 

 

 

En Naussa, vayan a comer al restaurante Pico-pico (puerto), Island - island (puerto), Barbarossa (pescado), Taberna tu Cristu (el gran chef Simos), Lalula (alemán) y Linardo (italiano). Naussa, es de nuevo un pueblo tradicional cycládico como antes describimos, añadido a un entrañable puerto veneciano y fortificación a su entrada, que hacen de este lugar uno de los más bellos de la isla. Tiene una acentuada vida nocturna. Si quieren ir de marcha nocturna, les deben sonar los discobares de Sofrano, Agosta, Linardo, Art Déco, Splash, Pebbles y Kia Loa, todos ellos repartidos por toda la isla. A 10 Kms. se encuentra el pueblo de Naussa, en el otro golfo. Poco antes de llegar encontramos el pueblo de Tris Eclisies ( en griego, tres iglesias) que interesa visitar.

 

 


Las playas de Paros.

 

Destacan en Paros las playas de Santa Marina, Crisi Akti, Pounda, Lageri, Livadia, Crios, Ayios Focas, Micro, Megalo Piperi, Limnes y sobre todo la espectacular Kolimbitres por el fenómeno geológico de sus rocas, algo parecido a la ciudad encantada de Cuenca pero en el mar. En este lugar pueden comer y beber en el No name. Desde los principales pueblos se puede ir a casi todas las playas cogiendo las barquitas que llevar y luego traen a los turistas. Es aconsejable el alquiler de coche.

 

 


Como llegar a Paros.

Se comunica con mucha frecuencia con el Pireo por ferry (6 o7 horas), así como con otras numerosas islas, tanto de las Cycladas como con otras, aunque más esporádicamente. Existe otro medio por mar de conexión, que es al hidrofoil. Sale prácticamente a diario desde Rafina, a 45 Km. de Atenas. Existe aeropuerto y conexiones con Atenas, Rodas y Creta. Su capital es Parikia.

 


Clima.

 

El clima de la isla de Paros es un clima mediterráneo, siendo los veranos muy calurosos y los inviernos de temperaturas más suaves. Es un clima ideal para disfrutar del verano, si bien en determinadas zonas el viento azota con fuerza. En invierno, las temperaturas son más suaves, pero no llega a ser un invierno frío.

En verano no es complicado que las temperaturas superen en ocasiones los 35 grados centígrados, pero normalmente se mueven entre los 25 y los 30 grados. En invierno, las mínimas rara vez bajan de los 10 grados de media.

 


Mapa.